La competencia, que reunirá a unos 350 pilotos de motos y cuatriciclos, se desarrollará en un circuito que tendrá una extensión de 3.200 metros y se emplazará en paralelo a la Avenida del Mar, entre los balnearios El Pájaro y Rada Beach, es decir, frente a algunos de los sectores más tradicionales de la costa pinamarense.
Desde la Fundación Ecológica Pinamar señalaron que "entendemos que estos eventos pueden convocar visitantes, movilizar sectores comerciales y generar ingresos para la ciudad. Sin embargo, creemos que ningún beneficio económico de corto plazo puede justificar la degradación de los bienes naturales que sostienen la identidad, la calidad de vida y el futuro de Pinamar".
"Las playas, los médanos y el sistema costero no son espacios vacíos ni simples escenarios disponibles para cualquier actividad. Son ecosistemas dinámicos, frágiles y esenciales. Las dunas almacenan arena, contribuyen a la protección frente a la erosión y los temporales, y albergan flora y fauna adaptadas a condiciones ambientales particulares. La playa, por su parte, también constituye un ambiente vivo, con organismos y procesos naturales que muchas veces no vemos, pero que cumplen funciones fundamentales. Por eso, la circulación intensiva de motocicletas, cuatriciclos y otros vehículos sobre estos ambientes no puede considerarse una actividad sin consecuencias", sostuvieron.
La organización del Enduro rechazó las críticas: aseguró que, terminada la competencia, la pista se desmontará y el sector recuperará su fisonomía original en unas 72 horas, y que habrá protocolos para el manejo de combustibles, aceites y residuos generados durante el evento, según consignó el portal La Tecla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario