
viernes, 25 de febrero de 2011
La ley es igual para todos...? No...
Por lo menos en Pinamar, la ley no es igual para todos… o bien hay pinamarenses mas iguales que otros… asi lo demuestra el video “mirador Avda Bunge y Playa” que la Municipalidad de Pinamar a traves de su Dirección de prensa publicita en el sitio YouTube:
La rambla del sr. Altieri la experiencia no hace la diferencia
La gacetilla dice que “será un paseo con una vista privilegiada hacia el mar y tendrá accesibilidad plena”…
La Evaluación de Impacto Ambiental, aprobada por el OPDS… ¿Dónde está...? ¿Alguien la vió…?
La Ordenanza 3754 dispone la construcción de éste paseo, y en su Anexo III contiene las especificaciones técnicas: madera dura de guayibirá (pino en este mirador), ancho de 3,60 mts (1,20 mts en este mirador), altura mínima de 1,20 mts respecto al nivel del terreno (a la altura del piso en este mirador).
O sea la Ordenanza 3754/09 se aplica a algunos y a otros no…
El Fallo Judicial del Fiscal de Estado que establece que debe presentar Estudio de Impacto Ambiental ante el OPDS “toda obra nueva que se realice en la costa de Pinamar” … “tal como lo exige la ley 11723”, también se aplica a algunos y a otros no…
Además es una obra pública en espacio público que requiere aprobación PREVIA del HCD… ¿el proyecto fue al HCD? NO… los Concejales que votaron por la negativa al Plan Integral de Manejo Costero… ¿No se enteraron…?
¿Habrá que concurrir a la justicia…? La Justicia tampoco será igual para todos…
RDU consultores
Red de Desarrollo Urbano
Arquitecto Fabian Cambre & asoc.
La rambla del sr. Altieri la experiencia no hace la diferencia
La gacetilla dice que “será un paseo con una vista privilegiada hacia el mar y tendrá accesibilidad plena”…
La Evaluación de Impacto Ambiental, aprobada por el OPDS… ¿Dónde está...? ¿Alguien la vió…?
La Ordenanza 3754 dispone la construcción de éste paseo, y en su Anexo III contiene las especificaciones técnicas: madera dura de guayibirá (pino en este mirador), ancho de 3,60 mts (1,20 mts en este mirador), altura mínima de 1,20 mts respecto al nivel del terreno (a la altura del piso en este mirador).
O sea la Ordenanza 3754/09 se aplica a algunos y a otros no…
El Fallo Judicial del Fiscal de Estado que establece que debe presentar Estudio de Impacto Ambiental ante el OPDS “toda obra nueva que se realice en la costa de Pinamar” … “tal como lo exige la ley 11723”, también se aplica a algunos y a otros no…
Además es una obra pública en espacio público que requiere aprobación PREVIA del HCD… ¿el proyecto fue al HCD? NO… los Concejales que votaron por la negativa al Plan Integral de Manejo Costero… ¿No se enteraron…?
¿Habrá que concurrir a la justicia…? La Justicia tampoco será igual para todos…
RDU consultores
Red de Desarrollo Urbano
Arquitecto Fabian Cambre & asoc.
domingo, 20 de febrero de 2011
sábado, 19 de febrero de 2011
Medios, redes y trampas
Por Sandra Russo (Página 12)
Durante los ’90, hubo un lenguaje que acompañó a esa coreografía económica mundial, la que disciplinó a la política hasta convertirla en algo irritante y fastidioso, en eso que había que sacarse de encima. Se hablaba entonces de “lo inevitable”. Era “inevitable” ajustar la economía, y para eso había que tener “coraje”. Durante dos décadas las dirigencias y los medios de comunicación ya globalizados prepararon a los pueblos para poner el cuello allí donde caería la guadaña. Inevitablemente.
El “coraje”, la “valentía” y “la audacia” eran sustantivos que no necesitaban ser calificados, de modo que fuimos entrenados para asumir que todo aquello que el neoliberalismo nos tenía reservado era impopular: los líderes del sistema eran los que tenían el temple para hacer añicos las estructuras productivas y los lazos sociales, y eso era “inevitable” porque no había ninguna otra cosa que hacer. El Muro había caído, el socialismo real había fracasado y el Pensamiento Unico se alzaba como el único puerto adonde llevar nuestros destinos de náufragos.
Lo que ya estalló en América latina sigue estallando en otras latitudes, y es extraño, como resaltó Carlos Heller ayer en este diario, que en los profusos análisis que se han hecho sobre las crisis de los países árabes no hayan aparecido los correlatos entre este sorprendente 2011 norte africano y el 2000 latinoamericano, cuando comenzaron a caer los gobiernos neoliberales.
Posiblemente la falta de conexión entre una cosa y la otra se deba a que la crisis egipcia es leída casi sin excepción como una rebelión contra un régimen opresivo. Es un dato duro de la realidad que el de Mubarak era un régimen de esa especie, pero no es un dato más blando que ese régimen viniera aplicando a rajatabla las recetas económicas del FMI. Lo curioso es que la prensa hegemónica internacional se limite a recargar el sentido de la crisis egipcia en la demanda ciudadana de libertades políticas y civiles, y que recorte el capítulo en el que los egipcios gritan a viva voz que quieren también y en concordancia otra política económica. No bien asumió el actual gobierno militar, los egipcios volvieron a salir a la calle para pedir aumentos salariales. Como eso no encaja en el relato sobre el autarca derrocado, sino más bien echa luz sobre el tipo de autocracia que llevó adelante Mubarak, esos reclamos no son televisados: el foco pasa directamente a la plaza ya vacía por la fuerza, y se hace silencio sobre el estado de la economía egipcia, tan neoliberal como fue la de Menem, Bucaram, Collor de Melo, Fujimori o Carlos Andrés Pérez.
Las coberturas sobre Egipto replican ahora ese relato, que no es antojadizo ni inocente, sobre millones de ciudadanos de clase media que merced a las redes sociales lograron imponer su voluntad democrática a un régimen cuya naturaleza dictatorial fue no obstante negada, tapada, encubierta y eclipsada por sus socios mundiales. Pese a que las coberturas de los grandes medios no abundaron en esos detalles, pudo saberse, como informó el sitio canadiense The Global Research, levantado a su vez por el periódico digital Rebelión, que Estados Unidos no fue tomado por sorpresa, sino que más bien fue un actor importante en los movimientos políticos egipcios. En un artículo titulado “Los dictadores no ordenan, obedecen”, se indicaba que desde noviembre de 2010, el Departamento de Estado venía manteniendo reuniones con la oposición a Mubarak, y el Freedom House, incluso, capacitó a decenas de los blogueros que luego fogonearon la protesta. Ahora se menciona como un posible candidato a la presidencia al director de Google regional. Quizá tenga que ver.
La protesta no fue inventada, claro. Y los millones de egipcios que salieron a la calle y los centenares de muertos que dejó atrás el régimen dan sobradas muestras del caldo de cultivo extraordinario que había en ese país. La pregunta es quién capitalizará esa fuerza política sin líderes claros por el momento, y de qué manera intentará Washington que cambie el gobierno pero no la política neoliberal que llevaba adelante Mubarak.
Lo que aparece claro en Africa del Norte es la anticipación en el uso de las nuevas tecnologías, un globo de ensayo para instalar en ellas discursos y relatos que encaucen voluntades de un modo que ya no pueden conseguir los medios de comunicación tradicionales, toda vez que en todo el mundo los ciudadanos son cada vez más conscientes de que no es de ellos de donde proviene la información, sino que apenas son transmisores de intereses.
Los poderes constituidos, políticos allá, fácticos aquí, chocan contra esas nuevas tecnologías y se esfuerzan por hacer nido en ellas. Nada es lineal ni, ya, “inevitable”. Es obvio que desde la cúpula del poder globalizado se intentará generar en Egipto una democracia tutelada, que guarde las formas pero no cambie el fondo. Un cronista de noticias de C5N comentaba la semana pasada que “el nuevo gobierno egipcio deberá contar con el visto bueno norteamericano”, a lo que la conductora de la tarde le respondía con un simple “desde ya”.
Pero los medios tradicionales son actualmente impotentes para que la información que dan sea tomada como cierta, completa o seria. Lo hemos visto aquí en el caso del avión norteamericano: el abc de cualquier esbozo periodístico obliga al menos a contrastar fuentes. El impudor y la torpeza para dar sólo una fuente, la que se apega a sus intereses, día a día alejan a ciudadanos que buscan información en otra parte. Y la hay. Y cada vez hay más gente que sabe buscarla. Por eso la jugada de anticipación: copar las redes e inocularlas, al tiempo que la protesta era “respetada” porque no era “antinorteamericana”. Un mecanismo: usted quéjese del tirano de turno, pero sólo de ese tirano, no de las directivas extranjeras que cumplió.
En la Argentina, un caso extraño por el desembozado tenor político y faccioso de los medios hegemónicos, no fue posible la penetración preventiva de las redes, pero después del golpe en Honduras y de los intentos de golpe en Venezuela, Paraguay, Bolivia y Ecuador, hay un intento que se irá vislumbrando con los meses, y que intenta oponer a las respectivas batallas culturales el de la “cultura estratégica” que baja desde Estados Unidos. Esa operación se sirve de las nuevas tecnologías, que es donde hoy se libra la nueva pelea de sentido, allí donde la comunicación está horizontalizada y se testean las sociedades, donde surgen día a día nuevos comunicadores que dan otras versiones, reflexionan distinto, multiplican artículos de medios alternativos, se discute en foros y se forjan contrarrelatos para oponer al relato del statu quo.
Nunca como hoy en el mundo la pelea por el sentido fue tan ardorosa y tan crucial. Y nunca como hoy los ciudadanos han debido ser tan astutos y tan veloces como para sacar a tiempo sus mentes de las trampas cazabobos que les tienden tanto desde el “periodismo independiente” como ahora también desde la red. No está de más decirlo y repetirlo: esa pelea por el sentido se libra palabra por palabra.
Durante los ’90, hubo un lenguaje que acompañó a esa coreografía económica mundial, la que disciplinó a la política hasta convertirla en algo irritante y fastidioso, en eso que había que sacarse de encima. Se hablaba entonces de “lo inevitable”. Era “inevitable” ajustar la economía, y para eso había que tener “coraje”. Durante dos décadas las dirigencias y los medios de comunicación ya globalizados prepararon a los pueblos para poner el cuello allí donde caería la guadaña. Inevitablemente.
El “coraje”, la “valentía” y “la audacia” eran sustantivos que no necesitaban ser calificados, de modo que fuimos entrenados para asumir que todo aquello que el neoliberalismo nos tenía reservado era impopular: los líderes del sistema eran los que tenían el temple para hacer añicos las estructuras productivas y los lazos sociales, y eso era “inevitable” porque no había ninguna otra cosa que hacer. El Muro había caído, el socialismo real había fracasado y el Pensamiento Unico se alzaba como el único puerto adonde llevar nuestros destinos de náufragos.
Lo que ya estalló en América latina sigue estallando en otras latitudes, y es extraño, como resaltó Carlos Heller ayer en este diario, que en los profusos análisis que se han hecho sobre las crisis de los países árabes no hayan aparecido los correlatos entre este sorprendente 2011 norte africano y el 2000 latinoamericano, cuando comenzaron a caer los gobiernos neoliberales.
Posiblemente la falta de conexión entre una cosa y la otra se deba a que la crisis egipcia es leída casi sin excepción como una rebelión contra un régimen opresivo. Es un dato duro de la realidad que el de Mubarak era un régimen de esa especie, pero no es un dato más blando que ese régimen viniera aplicando a rajatabla las recetas económicas del FMI. Lo curioso es que la prensa hegemónica internacional se limite a recargar el sentido de la crisis egipcia en la demanda ciudadana de libertades políticas y civiles, y que recorte el capítulo en el que los egipcios gritan a viva voz que quieren también y en concordancia otra política económica. No bien asumió el actual gobierno militar, los egipcios volvieron a salir a la calle para pedir aumentos salariales. Como eso no encaja en el relato sobre el autarca derrocado, sino más bien echa luz sobre el tipo de autocracia que llevó adelante Mubarak, esos reclamos no son televisados: el foco pasa directamente a la plaza ya vacía por la fuerza, y se hace silencio sobre el estado de la economía egipcia, tan neoliberal como fue la de Menem, Bucaram, Collor de Melo, Fujimori o Carlos Andrés Pérez.
Las coberturas sobre Egipto replican ahora ese relato, que no es antojadizo ni inocente, sobre millones de ciudadanos de clase media que merced a las redes sociales lograron imponer su voluntad democrática a un régimen cuya naturaleza dictatorial fue no obstante negada, tapada, encubierta y eclipsada por sus socios mundiales. Pese a que las coberturas de los grandes medios no abundaron en esos detalles, pudo saberse, como informó el sitio canadiense The Global Research, levantado a su vez por el periódico digital Rebelión, que Estados Unidos no fue tomado por sorpresa, sino que más bien fue un actor importante en los movimientos políticos egipcios. En un artículo titulado “Los dictadores no ordenan, obedecen”, se indicaba que desde noviembre de 2010, el Departamento de Estado venía manteniendo reuniones con la oposición a Mubarak, y el Freedom House, incluso, capacitó a decenas de los blogueros que luego fogonearon la protesta. Ahora se menciona como un posible candidato a la presidencia al director de Google regional. Quizá tenga que ver.
La protesta no fue inventada, claro. Y los millones de egipcios que salieron a la calle y los centenares de muertos que dejó atrás el régimen dan sobradas muestras del caldo de cultivo extraordinario que había en ese país. La pregunta es quién capitalizará esa fuerza política sin líderes claros por el momento, y de qué manera intentará Washington que cambie el gobierno pero no la política neoliberal que llevaba adelante Mubarak.
Lo que aparece claro en Africa del Norte es la anticipación en el uso de las nuevas tecnologías, un globo de ensayo para instalar en ellas discursos y relatos que encaucen voluntades de un modo que ya no pueden conseguir los medios de comunicación tradicionales, toda vez que en todo el mundo los ciudadanos son cada vez más conscientes de que no es de ellos de donde proviene la información, sino que apenas son transmisores de intereses.
Los poderes constituidos, políticos allá, fácticos aquí, chocan contra esas nuevas tecnologías y se esfuerzan por hacer nido en ellas. Nada es lineal ni, ya, “inevitable”. Es obvio que desde la cúpula del poder globalizado se intentará generar en Egipto una democracia tutelada, que guarde las formas pero no cambie el fondo. Un cronista de noticias de C5N comentaba la semana pasada que “el nuevo gobierno egipcio deberá contar con el visto bueno norteamericano”, a lo que la conductora de la tarde le respondía con un simple “desde ya”.
Pero los medios tradicionales son actualmente impotentes para que la información que dan sea tomada como cierta, completa o seria. Lo hemos visto aquí en el caso del avión norteamericano: el abc de cualquier esbozo periodístico obliga al menos a contrastar fuentes. El impudor y la torpeza para dar sólo una fuente, la que se apega a sus intereses, día a día alejan a ciudadanos que buscan información en otra parte. Y la hay. Y cada vez hay más gente que sabe buscarla. Por eso la jugada de anticipación: copar las redes e inocularlas, al tiempo que la protesta era “respetada” porque no era “antinorteamericana”. Un mecanismo: usted quéjese del tirano de turno, pero sólo de ese tirano, no de las directivas extranjeras que cumplió.
En la Argentina, un caso extraño por el desembozado tenor político y faccioso de los medios hegemónicos, no fue posible la penetración preventiva de las redes, pero después del golpe en Honduras y de los intentos de golpe en Venezuela, Paraguay, Bolivia y Ecuador, hay un intento que se irá vislumbrando con los meses, y que intenta oponer a las respectivas batallas culturales el de la “cultura estratégica” que baja desde Estados Unidos. Esa operación se sirve de las nuevas tecnologías, que es donde hoy se libra la nueva pelea de sentido, allí donde la comunicación está horizontalizada y se testean las sociedades, donde surgen día a día nuevos comunicadores que dan otras versiones, reflexionan distinto, multiplican artículos de medios alternativos, se discute en foros y se forjan contrarrelatos para oponer al relato del statu quo.
Nunca como hoy en el mundo la pelea por el sentido fue tan ardorosa y tan crucial. Y nunca como hoy los ciudadanos han debido ser tan astutos y tan veloces como para sacar a tiempo sus mentes de las trampas cazabobos que les tienden tanto desde el “periodismo independiente” como ahora también desde la red. No está de más decirlo y repetirlo: esa pelea por el sentido se libra palabra por palabra.
viernes, 18 de febrero de 2011
Cambre le responde al Intendente

Le preguntan al Intendente Altieri : en nota Diario Utopias http://utopiasdepinamar.blogspot.com/2011/02/utopias-grafica-entrevista-blas-altieri.html?showComment=1297704982770#c96673714620328324
¿Qué le parece el proyecto de Cambre?
Me parece demasiado grande para la necesidad que tiene Pinamar hoy; la demolición de todos los balnearios no es necesario vamos a tener un esfuerzo económico, va a crear un impacto ambiental grave, posiblemente no pase pero habría que hacer un exámen técnico para esta situación.
Fabian Cambre arquitecto dijo...
Altieri te respondo:
que la demolición de los balnearios fue dispuesta por la ord. 3510/07 ins 9 de la cual siendo vos Intendente no la vetaste y llevaste a que en el año 2009, con el vencimiento de las concesiones se debería haber demolido la totalidad de construcciones duras, cosa que no se hizo hasta la actualidad. y esa ordenanza hoy esta en vigencia, pues ni el HCD, ni el ejecutivo la derogaron.
te informamos que se presento con la ordenanza marco 3779/09, el informe ambiental hecho por el Biólogo Javier Martinez mat OPDS nº 513, donde establece que el Impacto ambiental por las demoliciones no es negativo por contrario es positivo, recomendando establecer construcciones acordes a la Norma 42100 de la gestión de calidad de playas, asi como tambien te informo los nuevos paradores en playa critica no son jurisdicción pcial, sino municipal y coincido con vos cuando decis que solo en la playa tiene que haber servicios de sombra no permanente, pues fijate nota:
https://fabiancambre.wordpress.com/2011/02/14/los-nuevos-paradores-en-playa-critica-no-son-jurisdiccion-pcial/
Esto significa ni más ni menos que, al tratarse de la planta urbana municipal, los pedidos de informes, sugerencias, etc. al OPDS resultan innecesarios. La presentación de Informes de Impacto Ambiental ante la autoridad municipal es suficiente, del mismo modo que es suficiente para cualquier propietario - frentista que decida efectuar obras en la planta urbana del Partido de Pinamar.
Solo se pidió autorización a la Secretaria de Turismo de la Provincia de Bs. As. (Según decreto 4916/76), para la demolición, la que fue autorizada por el secretario de Turismo de la Provincia Lic. Ignacio Crottto. Esto atendiendo a que las construcciones a demoler sí se encuentran fuera de la planta urbana. El corrimiento hacia la planta urbana previsto en el Proyecto objeto de la Ordenanza deja a los organismos provinciales fuera del ámbito de la toma de decisiones.
De esta manera, lo único que queda en el sector de playa hasta cota 2.50, es servicio de sombra y sillas, de carácter no permanente, desmontable, etc, tal lo expresado en el PGUA.
y Lo que tendrías que decir Biaggio en realidad seria, miren amigos durante treinta años no he hecho otra cosa en la playa, que solo extender prorrogas, tras prorrogas, y hoy esto me supero y creemos que habiendo demasiados intereses económicos y de poder político, seria conveniente ser tiempista y dormir por algún tiempo este tipo de proyectos, tal como lo hice en el 2006, pasandole la pelota a la UNLP, participando a la comunidad y seguir pateando hacia adelante la pelota.. y aquí nos encontramos, en un callejón sin salida, haciendo playa naranja, con contaminaciones visuales, donde no vi necesario perder el tiempo con estudios ambientales y otorgar espacios para publicidad, banderitas y banderotas y así me gustaría seguir viendo la playa, con desagües pluviales al mar, sacando la arena q molesta y comiendo en restaurantes playeros q no reúnen ni las mas mínimas condiciones de salubridad.
Atte Arquitecto Fabian Cambre DNI 18358525
Los expedientes secretos X

(Pinamarinfo)
Debido al inconveniente suscitado para acceder y tomar vista de los expedientes municipales y las restricciones aplicadas por el Departamento Ejecutivo, el joven y tenaz abogado Lucas Ventoso solicitó al Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Mar del Plata, que se expida ante las restricciones del Municipio. El cuerpo colegiado le exige a Altieri: "... que en lo sucesivo se evite toda restricción a libre ejercicio profesional del Dr. Ventoso”.
Recordemos, que a través de medios seleccionados, el Intendente Municipal y la Asesora Letrada, María Julia Fasanella, comunicaron de las normativas vigentes para poder a acceder a la información oficial. Ésta, se sustenta en una ley de la dictadura, Decreto 267/80 capitulo V. En el texto de la ley, explicó Fasanella en dicha oportunidad, se detallan los pasos a seguir para tomar vista de los guardados expedientes.
Para que el lector entienda, esta cronista realizará un breve reconto de los hechos que rebelaron el hermetismo de la información oficial.
Por un lado la negativa del Municipio al concejal radical Gabriel Vidauli cuando pidió tomar vista del expediente municipal, en cuyos folios constan los detalles de obra de la ampliación del Hospital Comunitario de Pinamar. Licitación que fue otorgada al “no ingeniero”, Luis Abruzzese. Esta irregularidad fue corroborada por el Colegio de Ingenieros. (ver comunicado aparte).
Por otra parte la edila de UCR, Mercedes Taurizano, corrió con la misma suerte cuando exigió el expediente de obra de la “fuente”de Bunge y Libertador. Fuente, que los ocurrentes jóvenes pinamarenses apodaron “el caño roto” y que tuvo un costo de 300 mil pesos.
En la realización de la obra arquitectónica participaron el electricista Gustavo Raffo, a quien el año pasado el Intendente se vio obligado a despedir del Municipio. Después de que en un programa radial quedara al descubierto su participación en la licitación de luminarias de los accesos de Valeria y Ostende, accionar que no se convalida con un funcionario público, el apoderado del MUPP presentó la renuncia de inmediato. El otro responsable sería el ingeniero Mason, reconocido como hombre fiel de Biaggio.
Ambas negativas motivar
Con la preocupación y presentación de un escrito, a la Presidenta del HCD, por la falta de transparencia y la aplicación de un Decreto de la dictadura. Al mismo tiempo el Dr. Ventoso recurrió y solicitó al Colegio de Abogados de Mar del Plata que se expidiera al respecto. Por lo que el cuerpo colegiado respondió:
Comunicado al Intendente
El Colegio de abogados del Departamento Judicial Mar del Plata, ha enviado al Señor Intendente Municipal un comunicado en el que le “exige el respeto y cumplimiento de lo normado por el Art. 57 de la Ley 5177, y que en lo sucesivo se evite toda restricción a libre ejercicio profesional del Dr. Ventoso”. Este comunicado tiene relación con la presentación que el mencionado profesional realizara ante el mencionado Colegio, en razón de la negativa de la administración municipal a permitirle el libre acceso a los expedientes administrativos que obran en ese municipio, especialmente en el área de Obras Privadas.
Firma la nota el Vicepresidente 1° del Colegio de Abogados del Departamento Judicial Mar del Plata., Dr. Carlos Gabriel Firre
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