martes, 11 de noviembre de 2014

Trabajar la currícula escolar desde la cosmovisión de la Pueblos Originarios

Presentación del nuevo libro de Mariana Dufour, gestado a partir de la labor pedagógica y comunitaria realizada en Pinamar. Una experiencia local que se proyecta al país.


Con una importante convocatoria de docentes, artistas y profesionales, la Asociación Amigos de la Educación Artística (AAEA) realizó la VIIIª Jornada de reflexión sobre la enseñanza de las artes en los distintos niveles educativos los días 6 y 7 de noviembre en la Sala Borges de A.P.O.C.
En el marco de estas jornadas, se presentó el libro de Mariana Dufour: Diversidad, una herramienta pedagógica privilegiada - Educación intercultural para una Escuela multicultural,  recientemente editado por la Editorial Académica Española (del Grupo Empresarial Omni Scriptum GmbH & Co).
Según manifestó su autora, esta publicación es consecuencia de la intensa labor llevada adelante desde 1999 en las escuelas públicas de Pinamar, a través del Programa Intercultural Araí Rugûay / Rabo de Nube. Programa que, desde sus inicios, contó con la participación de la comunidad, los medios de comunicación y las instituciones en general. La labor pedagógica desplegada en las heterogéneas aulas de esta ciudad hasta 2009, tuvo como guía fundamental, el primer trabajo editorial de Dufour, Rabo de Nube, un puente entre culturas, que fuera editado en 2006 por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación  - gestión Daniel Filmus – junto a la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires - gestión Adriana Puiggros. El interés de estos organismos en fortalecer esta experiencia, radicó en que la composición social de las aulas pinamarenses refleja la de tantas escuelas del país. Se trata de una realidad que, a los distintos estamentos sociales, aún les cuesta asumir y trabajar.




Mientras las fotografías se sucedían en la pantalla dando testimonio de sus palabras, Dufour explicó la importancia y novedad de este trabajo: “El objetivo de la propuesta es trabajar toda la currícula escolar a partir de la cosmovisión de los Pueblos Originarios de lo que hoy llamamos Argentina y de los afrodescendientes, en intima relación con la cultura del hombre urbano, criollo, descendiente del europeo. Este libro, como el anterior, brinda herramientas pedagógicas para que el docente pueda construir una “nueva” vía de acceso al conocimiento. Tanto las ciencias sociales, naturales y exactas como la literatura, las artes, la matemática,  etc.  plantean un interesante desafío para trabajar desde la interculturalidad, ya que ellas se desarrollan en íntima relación con las diferentes filosofías aborígenes y afro. Es fundamental que, de una buena vez, nuestra escuela ubique los conocimientos a un mismo nivel, los trabaje y los discuta desde una misma actitud de respeto y valoración”, sostuvo Dufour, durante la presentación de su libro en A.A.E.A. Y aclaró que, año tras año, el trabajo fue corregido y ampliado en función de la práctica áulica y comunitaria. La capacitación docente brindada entre 2006 y 2008 también motivó importantes cambios, que se ven reflejados en este nuevo trabajo publicado por la editorial española.
“Este libro es el recurso pedagógico que aportamos a la Educación Intercultural y que proyectamos se aplique desde la Educación Formal” dijo Dufour, pero aclaró que “aceptar y valorar la composición multicultural de nuestras sociedades implica algo más que una declamación: supone una firme decisión política y un compromiso ideológico, jurídico y económico que sea plasmado en un cambio trascendente de los Programas de Formación Docente, única manera de que la continuidad de proyectos como éste no quede sometida al capricho del funcionario de turno, como sucedió con Rabo de Nube”.


Interculturalidad: una ideología en movimiento


El concepto de diversidad que este Programa Intercultural sostiene y trabaja, no se agota en la inclusión de la temática aborigen y afro a la currícula escolar. Esta noción integra categorías como género, clase social, religión, nacionalidad, ideología, etc. que suelen ser ignoradas o desvalorizadas por este sistema.



“Creemos que la práctica de la interculturalidad no es una estrategia pedagógica que empieza y termina en el aula. Es una forma de ser, de relacionarse con los demás y, como toda ideología, atraviesa todas las instancias de la vida: familia, amigos, trabajo, etc.”.  Por eso, desde sus primeros pasos, el trabajo involucró a la comunidad toda: medios de comunicación, instituciones formales y no formales, colectividades, artistas, autoridades gubernamentales, religiosas, agentes culturales, etc.


Esta acción integradora motivó diversas exposiciones de arte originario y afro en salas de Pinamar y la región, la celebración de la Ceremonia a la Pachamama desde hace once años en Ostende – fiesta que se extiende por tres días desplegando música, danzas y trajes pertenecientes a todas las culturas –, Ceremonia del Inti Raymi en Plaza Perú, producción de murales colectivos hechos en cerámico partido y mármol, muestras de fotografía plasmadas por distintas instituciones y profesionales, producción de un programa de radio realizado por niños de primaria, talleres de cerámica aborigen en las escuelas, capacitación docente en la temática, producción de un Libro Digital Intercultural, etc.


Queda claro, entonces, que la propuesta de Dufour no se reduce a una “intelectualizacíon” más sobre diversidad, interculturalidad y escuela, sino de una ideología puesta en movimiento. “Estamos en condiciones de afirmar que la práctica intercultural en las escuelas - tanto urbanas como rurales - no solo es posible: es enormemente enriquecedora de la tarea docente”.

No hay comentarios: