lunes, 6 de enero de 2014

Otro “arrepentido” ventila el negocio de la trata de personas en Pinamar


Florencio Varela, 04 ene (Infosur/InfoGEI).-Tras las fastuosas mansiones cuyos patios dan al mar, hoteles cinco estrellas con campo de golf y circuitos exclusivos para camionetas 4 x 4 que desde hace tiempo caracterizan a la ostentosa ciudad balnearia de Pinamar, habría un lado oscuro donde se mezclan el dinero, el poder y la prostitución.



Así, lo afirmó Ariel Agustín Aguirre, un joven varelense de 18 años, hijo de “El Japo”, quien está preso desde abril del 2013 acusado de “trata de menores para explotación sexual”, tras ventilar la supuesta ruta del dinero negro en las playas de Pinamar.
Pese a que el joven fue quien denunció a su padre por las dos adolescentes varelenses que la Justicia investiga si fueron llevadas engañadas con fines de explotación sexual a Pinamar, ahora en diálogo con el diario Infosur, ensayó una defensa y arremetió contra su hermano “Matías” quien, según sostiene, tiene estrechas vinculaciones con el propio intendente de la ciudad, Hernán Muriale.
“Mi hermano Matías llevaba a las chicas a quienes contrataban los servicios en un Polo verde”, empezó relatando el joven desvinculando a El Japo y agregó: “se hizo pasar por el tío de las chicas y hasta firmó eso en el hospital”.
Además, aseveró que “a las chicas las llevaban a distintos lugares en Pinamar donde había fiestas, supuestamente de cumpleaños”.
En cuanto a la causa que se investiga Agustín señaló que “siempre quise hablar pero no me dejaron declarar en la Justicia, a mí me amenazan, me extorsionan, la ex mujer de mi papá me tiró el auto encima, vivo con miedo”.
Agustín señala que tuvo un romance con una de las chicas que fue rescatada y por la que se desató este escándalo y que su padre no la dejaba, por eso, siempre según el joven, lo denunció. “Yo tenía bronca”, confesó.
Otro dato que aporta Agustín es la supuesta captura de tres niñas cordobesas de 12, 13 y 14 años que habrían sido llevadas a Pinamar y que, según dice, todavía permanecen cautivas. Este sujeto, hasta ahora desconocido en la causa, sería el propietario de un taxi en Pinamar. “Las pibas están trabajando a costilla de ellos”, sugirió en sus declaraciones ante el matutino varelense.
En tanto, el papá del joven no volvió a hablar con el periodismo local porque señala que la situación en la cárcel es complicada. Lo que presume es que “hay gente pesada que tiene vinculaciones con su ex mujer y que podrían matarlo”. Así, prefiere el silencio hasta tanto se lleve a nueva resolución en la causa. (InfoGEI) Ga

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